Cómo la tecnología transformó la manera en la que adquirimos conocimiento

La filosofía es el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje, pero para explicarla se tendría que conocer la definición exacta: Aristóteles, el más grande filósofo gracias a Alejandro Magno, el conquistador, planteaba la filosofía como la manera de acceder al conocimiento. De acuerdo con el filósofo, este conocimiento se adquiere a través del pensamiento lógico y estructurado.

Antes de la época digital, obtener conocimiento implicaba investigar: buscar en diferentes bibliografías, hablar con algunos profesionales, trasladarse a los lugares de los hechos, involucrarse de manera real para descubrir datos, biografía o hechos históricos. Es decir, el conocimiento era un proceso largo que implicaba tiempo, atención y disciplina; hoy,  si deseamos conocer un dato en específico, o incluso conocer una visión general de algún tema, acudimos a Google. 

Este buscador universal se ha convertido en la fuente del conocimiento popular y, siguiendo el pensamiento de Aristóteles sobre la manera de acceder y obtener conocimiento, éste se ve limitado por el uso que damos a esta plataforma y cómo obtenemos información del mundo pues basta con teclear cualquier palabra y fecha para acceder a miles de resultados en Google. Es claro que no todo se encuentra en este buscador, pero actualmente, la información que hemos adquirido proviene de éste y limita las experiencias vivenciales que el proceso de conocimiento necesita.

Las personas se encuentran en un punto en el que sus conocimientos básicos son adquiridos desde un buscador digital, pero estas búsquedas no pueden catalogarse como conocimiento pues, al tener toda la información de la historia mundial, humana y tecnológica, el conocimiento y comprensión de éste pasa a un segundo plano, ya que, al tenerlo disponible con tanta facilidad, ya no es tan importante para nosotros. Esto no quiere decir que nada de lo que conozcas esté en tu cabeza, solo que hoy tienes más conocimiento en tu celular de lo que tienes en la memoria. Se ha vuelto innecesario recordar cosas.

Si en la definición de Aristóteles agregamos la palabra “criterio”, estaríamos un paso adelante de la información que obtenemos tan fácilmente. Procesar y entender dicha información nos hará tomar decisiones acertadas para aprovechar el conocimiento mundial y evitar errores del pasado.

La manera en la que accedemos al conocimiento en la actualidad nos permite cuestionar diferentes aspectos de la vida cotidiana. Aprovechemos las herramientas digitales con las que contamos y sigamos haciendo humanidad intentando develar  los problemas fundamentales a los que nos enfrentamos.

José Bárcena

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