Qué es el efecto “Dunning-Kruger” y por qué sabemos lo que sabemos, pero no sabemos lo que no sabemos

Puede sonar un tanto obvio la primera vez que se lee la frase que acompaña el título de esta entrada, pero amerita darle un segundo vistazo para entender realmente el significado.

La primera parte es más simple, inicialmente; “Sabemos lo que sabemos” que se refiere a que somos conscientes de los conocimientos que tenemos, los temas que dominamos y el saber que hemos adquirido durante nuestra vida. Aunque en muchas ocasiones nuestra memoria nos traiciona y no recordamos todo lo que sabemos, solo hace falta un pequeño recordatorio para estar de nuevo en el camino.

La simpleza de esa primera parte se pierde cuando confundimos lo que sabemos con lo que creemos que sabemos y lo que representa nuestro conocimiento en el panorama amplio del tema y ahí es donde entra un efecto curioso llamado el efecto “Dunning-Kruger”

Este efecto sucede cuando una persona con poco conocimiento sobre-estima su propia competencia mientras que al mismo tiempo causa que quienes cuentan con más conocimiento a menudo subestimen su propia competencia y la complejidad del tema, creyendo que para todos, el tema es igual de simple. Este mismo efecto se relaciona al síndrome del impostor

 Esto se debe a que mientras se recorre el “camino del saber”, son conscientes de lo que sí saben y al mismo tiempo son más conscientes de lo mucho que probablemente no saben (ahora hablaremos de ello) y conforme recorren el camino y adquieren más conocimiento van cerrando la brecha de esa conciencia de falta de conocimiento.

En términos simples, este efecto parte de 4 ideas o momentos principales

1.    Si sabemos algo o poco del tema, el nivel de competencia auto-percibida es muy alto y a eso se le llama, el “monte de la ignorancia”. Creemos que lo sabemos todo y podemos hablar como si fuéramos un experto (aunque estamos realmente limitados).

2.    Cuando aprendemos más del tema, reconocemos que hay mucho que aún no sabemos y entramos al “Valle de la desesperación”

3.    Continuar con el aprendizaje nos permite entrar al “camino del saber”

4.    Finalmente, cuando realmente dominamos el tema o contamos con una cantidad importante de conocimiento, volvemos a tener la sensación de que nuestro nivel de competencia es alto y, siendo para nosotros ya un tema más simple, creemos que es simple para todos los demás.

Entendiendo este contexto y situándonos en el “Monte de la ignorancia”, mientras bajamos al “Valle de la desesperación” podemos analizar la segunda parte de la frase: “No sabemos lo que no sabemos”. Esto podría parecer una obviedad y una redundancia, pero a lo que se refiere es a que no conocemos, a menudo ni la existencia, de todo ese cuerpo de conocimiento y saber al que aún no hemos accedido ni nos hemos visto expuestos.

Poniendo un ejemplo simple: cuando conocemos las 4 operaciones básicas de matemáticas creemos que sabemos todo del mundo de las matemáticas pero ni siquiera estamos conscientes o sabemos que existen, por ejemplo, las ecuaciones. 

De la misma forma, en casi todos los ámbitos, áreas de estudio y áreas prácticas de nuestra vida, podemos identificar escenarios similares donde saber la capa más simple de conocimiento nos hace sentir como expertos del tema pero al rascar la superficie nos damos cuenta de que hay mucho más para aprender.


Ahora que ya somos conscientes de que no sabemos lo que no sabemos, el reto está en identificar en qué momento nos encontramos y siempre seguir aprendiendo y buscando mejorar nuestra competencia, incluso si nos encontramos en el valle de la desesperación, la clave es seguir avanzando, buscar, investigar, conocer y experimentar.

Podemos continuar partiendo de 2 formas básicas de conocimiento que son el conocimiento teórico (conceptos, definiciones, términos, procesos, etc.) y conocimiento práctico (experiencia y experimentación)

Dependiendo del área de estudio, la relación entre teoría y práctica varía. Pudiendo tener una competencia alta en física contando con un conocimiento mayormente teórico mientras que la competencia alta en cualquier deporte depende mayormente del conocimiento práctico y la experiencia.

En el mundo digital, la relación es un poco más equilibrada, siendo muy importante estar siempre en constante aprendizaje teórico, buscando, investigando y aprendiendo sobre las tecnologías, plataformas y soluciones nuevas y actuales además de contar con la experiencia enfrentado y resolviendo situaciones reales, planteando e intentando soluciones y encontrando caminos distintos para lograr los objetivos planteados. 

En este mundo de cambio constante, la capacidad más importante y lo que nos permitirá ser mejores es desarrollar nuestra habilidad para aprender, estar en constante búsqueda de aumentar nuestro conocimiento teórico y práctico e intentar no detenerse.

En dinkbit contamos con más de 12 años de experiencia que nos han enseñado mucho del mundo digital y aún así estamos en constante búsqueda de nuevo conocimiento, nuevas experiencias y nuevos retos que nos permitan seguir ampliando nuestro conocimiento para ofrecer a nuestros clientes mejores soluciones, siempre buscando la estrategia digital correcta contando con una mayor y mejor selección de herramientas que nos permitan hacer el trabajo y lograr el objetivo, hacer cosas increíbles.

 

Rafael Masri
Rafael Masri

Rafael

COO

Diseñador interactivo, lead Developer, médico de la risa de estrella blanca, pianista ocasional y ser humano en constante crecimiento, desarrollo y aprendizaje. Amante de la tecnología pero sobre todo de hacer, de las buenas ideas, cosas increíbles.

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"Apunta a la luna, aún si fallas, volarás entre las estrellas"

- Les Brown